Hace tiempo en el cielo
sentí perder a mi estrella
triste me quede mirando
hacia el inmenso infinito
Todas las noches claras
alzaba mi triste mirada
hacia el cielo tapizado
de brillantes estrellas
Todas lucían hermosas
coqueteaban sin parar
parpadeando sin cesar
pero no eran como tú.
No poseían el encanto
de tu sonrisa tan tierna
ni esa mirada de ángel
ni el arrullo de tu voz
Con el alma destrozada
y en mis ojos el llanto
ante un Cristo rezando
le pedía que por favor
Me concediera la dicha
de gozar de tus miradas
de tu inagotable sonrisa
y del arrullo de tu voz
Cristo escucho mis ruegos
de nuevo tengo a mi estrella
yo sólo quiero decirte mi niña
que aquí te entrego mi amor
Este reencuentro de amor
que anhelaba noche y día
que dios ya me ha concedido
es el principio del camino
hacia una eterna felicidad.




En tus ojos tan preciosos
Te busco te pienso y te imagino
Dulce amor y tierno amor
Mi última lágrima
Será la niebla